Cuando una pasión te encuentra
Al principio las velas nacieron para acompañar el Método Kiria. No eran un complemento. Cada una tenía la intención de sostener una emoción y de que el trabajo de una sesión siguiera presente en casa.
Quería que cualquiera pudiera encender una vela y recordar lo que había descubierto sobre sí misma. Que ese gesto pequeño se convirtiera en un ancla.
Pero mientras aprendía a hacerlas pasó algo que no esperaba.
Fundir la cera. Mezclar los aromas. Preparar cada recipiente y cuidar cada detalle. Se convirtió en uno de esos pocos ratos en los que mi cabeza dejaba de correr y simplemente estaba.
Con el tiempo entendí que crear velas también era mi forma de aterrizar las emociones.
Mientras la cera se fundía y cada aroma encontraba su sitio, yo también encontraba el mío.
Empezó siendo una herramienta para acompañar a otras personas y acabó siendo también una forma de cuidarme.
Lo que eso significa para lo que compras
Kiria Esencia forma parte de Centro Evolutivo Kiria y comparte lo mismo: acompañar procesos desde un sitio cercano y humano. El Método Kiria lo hace a través del coaching. Kiria Esencia, a través de los sentidos.
No trabajamos con proveedores que fabriquen por nosotros. Compramos la cera, elegimos los aromas uno a uno y probamos cada combinación en casa antes de sacarla.
Eso significa producciones pequeñas y que a veces algo se agota. También significa que sabemos exactamente qué lleva cada pieza.
Gracias por estar aquí
Detrás de cada vela hay bastantes horas de aprendizaje y unas cuantas pruebas fallidas. Todo está hecho con calma, respetando los tiempos de la artesanía.
Ojalá alguna de estas piezas encuentre su sitio en tu casa. Y sobre todo en esos ratos pequeños que también cambian un día.
— Rosa

